La meva llista de blocs

26 gen. 2009

Una crònica de la Marmotte



Copio una crònica molt motivadora de la Marmotte, la marxa cicloturista més dura del món amb 174 Km i 5000 metres de desnivell positiu acomulat!! És llarga però val la pena llegir-la! Que quede claro que ésta crónica no es mía (que luego la gente se me confunde jajajjaja).
____________________________________________________
"Había llegado el día, después de 3 meses entrenando única y exclusivamente para esta marcha, había llegado el día M. Para los "profanos" en la materia, La Marmotte es la meca del ciclista, de cualquiera que haya visto etapas del Tour y se haya emocionado viendo a Perico, Indurain y últimamente a Lance Armstrong. Esta marcha son "solo" 174 kms de sufrimiento, de épica y mítica. Se suben cuatro puertos, el primero el Col del Glandon. Un puerto de primera categoría de 25 kms de subida. después el Col del Telegraphe, otro de primera categoría de 11 kms. después, el Col del Galibier, el mítico Galibier, el coloso de los Alpes, un puerto catalogado como "Fuera de Categoría" de 17 kms. Y por último, el mítico Alpe d´Huez. Qué se puede decir de este puerto con sus 21 míticas curvas. 13 kilómetros donde los mejores ciclistas de la historia han escrito páginas de oro en este deporte del ciclismo. Gente como Eddy Mercx, Coppi, Armstrong o Pantani han hecho historia en este puerto. Esta es la marcha de La Marmotte. El día amaneció soleado, muy soleado, así que se esperaba un día de calor, mucho calor. después de pegarnos un madrugon mis compañeros de aventura (Carmelo y Pablo) y yo, bajamos el Alpe d´Huez en coche.Este año, según el numero de dorsal tenías un orden de salida, los tres teníamos dorsales por encima del 4000, así que salíamos en el ultimo turno, a las 8 de la mañana. Los primeros salían a las 7, y era muy difícil colarse con los primeros, dado que los dorsales iban también con colores y había un férreo control. Yo de todas maneras prefería salir cuando me tocara, y ya iría remontando llegado el caso. Lo dicho, pasadas las ocho de mañana nos pusimos en marcha, y los tres nos deseamos mucha suerte. Yo iba con la idea de para empezar, terminar la marcha y luego con bajar de las 8:30 para obtener el diploma de Oro. Algún amiguete mío, por ejemplo Carmelo, estaba empeñado en que sería capaz de estar rondando las 7 horas, pero tales tiempos están fuera de mi alcance.Un tiempo asequible para mi, a priori, eran las 8 horas.Asi que nada mas pasar pancarta de salida, me puse a todo pitote y ya no vi a nadie conocido mas, es decir, me hice la marcha solo. Los primeros 15 kilómetros antes de comenzar el Glandon los hice fuerte pero sin ir a tope, eso sí, pasé a muchísima gente, una constante a lo largo de toda la marcha, aunque también iba regulando ya que esta es una marcha de fondo, no puedes ir a tope ahora y en el Galibier pasar las de Caín. Luego al comenzar el Glandon, ya me despojé del Wind-Stopper y los manguitos, para poner directamente el piñón del 25 ( el más grande que tenía ) desde abajo y subir con mucha cadencia. El rosario de gente que iba pasando era constante, iba todo el rato por la parte izquierda de la carretera y pidiendo paso, aunque en ningún momento estuve frenando o bloqueado. Iba a mi ritmo y regulando mucho, lo mismo podía haber dado más de si. pero no era cuestión de cebarse, había mucha marcha aun por delante.Durante la subida del Glandon ví por ejemplo a gente del Club Ciclista de Colmenar Viejo o a Jesús Ruiz, corredor del equipo Getafe y actual líder del TFM de Ciclomaster, competición en la que yo personalmente voy cuarto en la general. Este puerto lo subí muy bien, ya lo conocía del año anterior y me supe regular muy bien, lo subí a 16-17 todo el rato, y sus 25 kms de subida los subí en poco mas de una hora. Una vez coronado el Glandon, comenzaba la peligrosísima bajada del mismo, cerca de 22 kms de bajada muy técnica, con mal asfalto y curvas muy traicioneras.En dicha bajada, yo el año pasado me dí la vuelta terminando mi participación en La Marmotte 2006 por una avería mecánica y por ser testigo directo de algo muy lamentable y desagradable, la caída donde el año pasado desgraciadamente un participante de La Marmotte 2006 se dejó la vida. Ahora hay allí, una placa en recuerdo de esa persona. así que con estos antecedentes, no es que me dejara caer y listo, si no que baje literalmente "pisando huevos", ya que bajaba pensado en que no merecía la pena jugársela para ahorrar 10 minutos en la marcha, siempre he dicho y mantendré que en una marcha se gana tiempo subiendo y no bajando, cosa que mucha gente, no solo en esta marcha si no en todas, no entiendo. Aunque yo no entiendo que se la jueguen en una marcha de una manera tan estúpida. Yo además, iba bajando pensando en mi mujer, mi hija y el bebé que tengo en camino. Así que los 10 primeros kilómetros de bajada, los realmente complicados y difíciles, me pasaron un montón de gente, lo que yo había pasado antes subiendo. después el resto del descenso, ya lo bajé más relajado, a algo más deprisa aunque siempre con un margen de seguridad mucho mas grande de lo habitual. Terminado el descenso del Gladon, comenzaba la siguiente parte de la marcha, cerca de de 25 kilómetros de llano antes de comenzar el Col del Telegraph. En este tramo lo ideal es pillar una buena grupeta a un buen ritmo y a rueda, comiendo, bebiendo y recuperando fuerzas para el siguiente puerto, por desgracia para mi, llegado este punto la grupeta que cogí era lamentable, ya que apenas pasábamos de 20-22 por hora, vamos que iban con mucha calma y no era plan de ponerse el primero a tirar del resto, aunque lo mismo irían pensando esto los demás. Pasado este tramo de llano, comenzaba el Col del Telegraph, un puerto duro, sobre todo el comienzo, ya que tienes los primeros 5 kilómetros al 8% mantenido todo el rato, así que llegado este punto, de nuevo el piñón del 25 y a ritmo. No me costo mucho subir este puerto, ya que fui subiéndolo todo el rato a 13-14 por hora, es decir, lo subí en menos de una hora.
Después de un descenso no muy largo de 5 kms, llegábamos a la población de Valloire, que es donde comienza la clave de toda la marcha, el Col del Galibier, un autentico coloso alpino. 17 kms de ascensión, con un primer kilómetro terrorífico de un 10%, para pasar a 8 kms en torno al 5-6% antes de afrontar lo últimos 8 kilómetros a más del 10% constante. Es decir, algo terrible.
En la localidad de Valloire, paré en el avituallamiento apenas un par de minutos, para llenar las cacharras y comer algo, el calor empezaba a apretar de lo lindo y había que reponer fuerzas para no tener una desagradable “pájara” en medio del Galibier, por que entonces ya sería insufrible este puerto, por que ya de por sí habría que buscar hasta el último gramo de fuerza que tenga escondido. Comencé la ascensión muy tranquilo pero a buen ritmo, sin cebarme por que era perfectamente consciente de lo que se avecinaba, la marcha ya empezaba a hacer sus estragos en la gente, ya que se empezaba a ver gente ya tumbada en las cunetas en busca de una sombra, descansando y aliviándose de los típicos calambres. Después del primer tramo del puerto, me acercaba a los últimos 8 kilómetros, y la imagen era impresionante, ya que la vista permitía ver un rosario de gente subiendo, solo se veían ciclistas retorciéndose encima de la bici buscando la mejor forma de conseguir una pedalada para escalar este coloso. Yo estaba muy, pero que muy cauto, así que cuando comencé la ascensión, me puse mi ritmo y me buscaba metas “intermedias”, es decir, primer hasta la primera curva, luego hasta el primer kilómetro y así sucesivamente, por que aparte del ejercicio físico importante que había que hacer, también mentalmente había que tener las ideas muy claras, ya que este puerto te puede hundir tanto física como mentalmente por su dureza, ya que pedaleas y pedaleas, parece que no avanzas y que no termina nunca, por eso había que mantener la cabeza fría en todo momento. Y así poco a poco conseguí llegar arriba, pasando un montón de gente, creo recordar que en toda la ascensión solo me pasó una persona, con lo que el subidon de moral fue importante. Al coronar el coloso, ví que tarde 52 minutos los últimos 8 kilómetros. Para mí una autentica proeza. Arriba del Galibier, había que parar el mínimo imprescindible, lo justo para avituallarse bien, llenar los bidones y abrigarse para la bajada, ya que ahora teníamos cerca de 45 kilómetros de bajada hasta el comienzo de la ultima cota del día, ni mas ni menos que el Alpe d´Huez. Pero antes de comenzar la ascensión de este ultimo puerto, había que sortear, como he dicho, 45 kilómetros de bajada. Los primeros 8 kilómetros, sí que eran realmente complicados, y toda precaución era poca, así que al igual que el Glandon, extreme las precauciones al máximo por que no merecía la pena.
Esto no me impedía ver el impresionante espectáculo que tenia delante de mi, ya que el conjunto de aquellas moles de roca, piedras y nieve era simplemente majestuoso. Además, al igual que el Glandon, siempre hay una “panda” de impresentables e inconsciente que se la juegan bajando, algo totalmente innecesario. Me pasaron unos cuantos bajando pero allá ellos. A modo de curiosidad comentar la estupidez de un ciclista británico, este pipiolo, por que debía de tener mas de 25 años, bajó acoplado el tramo del Galibier y en una curva le recriminé su forma de pasarme ya que arriesgó demasiado, el me dijo en ingles que me quitara que bajaba muy despacio. Pues bien, dicen que la venganza se sirve en plato frió. Después de los 8 kilómetros de bajada del Galibier, se enlaza con la subida del Col del Lautaret, donde el asfalto es otra cosa, la peligrosidad desaparece por completo y el ancho de carretera en bastante grande, para dos carriles y con arcen. Pues llegado ese momento, yo empecé a meter el turbo como quien dice, además, el todo este tramo de 35 kilómetros daba el viento de cara, y era un tramo que es bajada, pero que tienes que dar pedales a conciencia por el viento, es decir, un tramo de fuerza. Y pasado apenas 2 kilómetros de bajada después, dicho pipiolo andaba solo luchando contra el viento, pues bien, le cogí, me puse a su rueda y le dije que se apartara que iba muy despacio. Me miró con una cara que era un poema, pero no acabó ahí la cosa, el tío empezó a decirme que pasara al relevo, y pasé, le indique que se pusiera detrás a rueda, y cuando se acopló detrás, baje un piñón, y de ir a 50 por hora, me puse a casi 60. Al minuto miré para detrás y lo había reventado. Lo había hecho conscientemente, eso para que aprenda un “niñato” que me había tocado las narices, por que a este elemento, lo había pasado subiendo el Galibier, por lo que sirve de ejemplo de esta gente que se cree que en las marchas hay que ganar tiempo bajando, cuando donde hay que ganar tiempo es subiendo. Bajando solo puedes ganar un disgusto. Bueno, después de esta aventura del “abuelo cebolleta”, mi descenso continuó rápido y seguro hasta Bourg d’Ossains, comienzo del Alpe d´Huez, antes de comenzar a subida estaba situado el ultimo avituallamiento, así que una para rápida para llenar los bidones, comer las ultimas barritas y el ultimo Power Gel, antes de afrontar “la montaña”. Este puerto, son 13 kilómetros, sazonado con 21 curvas míticas, nombradas con los vencedores de etapa del Tour de Francia. Nombres miticos como Coppi, Hampsten, HInault, Pantani o Armstrong nos iban a acompañar durante toda la ascensión. Los 2 primeros kilómetros, a mi forma de ver son los más duros de toda la subida, ya que son al 10%. Después durante toda la subida, hay tramos del 8% pero ya no bajas del 6% en ningún momento, es en toda regla un señor puerto. Un autentico coloso. Así que al igual que en el Galibier, no solo había que realizar un ejercicio físico descomunal sino que mentalmente también había que soportarlo, el calor, el cansancio, el tiempo encima de la bici……..todo empezaba a molestar y a pesar, y ya se vislumbraba el final de la marcha, pero parecía que aún estaba muy lejos. Yo comencé la subida como siempre, a ritmo, y la verdad es que me fue muy bien, seguía la táctica de en cada curva tomar un buen sorbo de agua y tomar dicha curva por el exterior, para que el descanso fuera mayor, por que hay que recordad que prácticamente todas las curvas, son planas y ahí si lo haces bien un descansito de 3-4 segundos es un tesoro. Así que a mi ritmo, fui pasando a mucha gente, apenas me pasaron un par de personas y me encontraba muy bien, estaba subiendo de fábula, de hecho tardé en subir los 9 primeros kilómetros 30 minutos. Iba a muy buen ritmo, 12-13 por hora.Una muy buena velocidad de crucero. Pero en los últimos 4 kilómetros pasé las de Caín, no sé la razón, pero el caso es que de repente me empecé a quedar sin fuerzas, no es que tuviera una pájara ni mucho menos, es que mentalmente estaba agotado y no pensaba mas que en llegar como pudiera. Estos últimos kilómetros se me hicieron eternos, tarde 35 minutos. Es decir, más del doble si hubiera sido capaz de mantener el ritmo anterior. Después de sufrir lo indecible, conseguí ver ya el globo de meta, y cuando pasé las sensaciones eran extrañas. Extrañas por el hecho de pensar que lo había conseguido, había terminado en 7:30, aunque luego la organización me picara 7:45 por la parada de los avituallamientos; tenia el diploma de oro en mi bolsillo pero por otro lado, pensaba que no vuelvo más, de hecho tengo que reconocer que si no me eché a llorar allí mismo del esfuerzo fue por mantener la compostura. En resumen, esta marcha es con mucho, la más dura que he hecho. La gente piensa que la QH es lo máximo, pues bien, están equivocados. A esta marcha hay que venir al menos una vez en la vida, para hacer una auténtica etapa del Tour y sentir verdaderamente lo que es el ciclismo es su máxima expresión. Como dice mi colega Carmelo, en esta marcha la épica y la mística del ciclismo están en cada pedalada. Además, creo que puedo ser capaz de bajar de las 7 horas, el tiempo que perdí en las bajadas del Glandon y el Galibier, además de la pobre grupeta del llano entre el primer y segundo puerto, hizo que no consiguiera este tiempo, pero ya son hipótesis que no llevan a ningún lado, además nunca me la jugaré en un descenso por ganar 10 minutos. Va totalmente en contra de mis principios. Es una aventura, pero a la cual hay que venir muy preparado, por que si no es un autentico sufrimiento indescriptible desde el primer hasta el último kilómetro. Pero………..se ha conseguido : diploma de oro."

3 comentaris:

david malmeto ha dit...

Yo fui de asistencia a 5 colegas y a Maria y se me quedaron los dientes largos de no poder hacerla. Espero si no es este año volver para hacerla. Es más dura que la QH ¡SEGURO!

Mariona ha dit...

David, si al final vamos, vienes con nosotros fijo!

Maria ha dit...

Joer....quins records! que be que m´ho vaig passar!!!